Con la presencia de más de ciento veinte delegados internacionales, a nombre de la CLAT, la UTAL, centrales latinoamericanas y federaciones sectoriales y profesionales, así como con la asistencia de unos mil doscientos delegados oficiales, cuatrocientos de ellos con voz y voto en las deliberaciones, se celebró el VIII Congreso Nacional de la Confederación General del Trabajo, CGT, en la ciudad de Cartagena de Indias, entre la última semana de septiembre y la primera de octubre del año 2004.
Allí se tomaron decisiones capitales para el futuro de la central y de sus afiliados, como una reforma de estatutos, el regreso al nombre y la sigla originales, renovaciones en el Comité Ejecutivo y el planteamiento de un plan quinquenal centrado en el fortalecimiento organizativo, la lucha contra el modelo neoliberal, la búsqueda de mejores condiciones de vida y de trabajo para el pueblo trabajador colombiano, la cualificación de sus políticas de promoción de cuadros y una más audaz presencia en el plano político nacional.
Las ponencias presentadas y discutidas en el VIII Congreso no dejaron tema sin abordar y se refirieron a los problemas y proyectos de todos los sectores laborales representados en la CGT. Fueron ellas: |